Protección de la mucosa intestinal.

Hemos visto cómo muchos factores que provocan el IBS, como el estrés, las infecciones intestinales, una mala alimentación, afectan de manera negativa al funcionamiento de la mucosa intestinal como barrera, sobre todo, aumentando su permeabilidad, con la consiguiente hipersensibilidad.

De hecho, la mucosa intestinal está provista de una permeabilidad selectiva: permite la entrada de aquello que le resulta útil, como los nutrientes, y hace de barrera frente a las sustancias nocivas, como bacterias, parásitos y toxinas. Si las sustancias nocivas superan la barrera física, se activa la barrera inferior, la inmunitaria, alimentando una reacción inflamatoria.

Por lo tanto, la clave del enfoque terapéutico consiste en la protección de la mucosa intestinal alterada.

Aboca